¿Por qué se manifiesta el señor?

Las manifestaciones en sociedades democráticas son muestra de libertad de expresión; las concentraciones asociadas a las mismas, ejemplo del derecho de reunión. Todos estos derechos vienen reconocidos en diferentes artículos de la Constitución, por tanto, los gobiernos, deben aceptar que los ciudadanos pueden criticar su gestión.

Gracias a esta panoplia de derechos y libertades, que los demócratas debemos defender, hemos visto sucederse diversas concentraciones en las últimas semanas, las más multitudinarias (unos cientos de personas) han tenido lugar en distritos de ciudades donde más caro encontramos el metro cuadrado, curiosamente estas reuniones han ido desapareciendo nada más abrir las boutiques.

El cénit de las manifestaciones aconteció el pasado sábado 23 de abril. Aún tenemos frescas las imágenes de coches de alta gama desfilando por avenidas de varias ciudades del Estado ataviados con banderas, todos en fila contaminado el aire que tú respiras, mientras el ruido de cláxones y cacerolas sonaba por calles, como la madrileña Núñez de Balboa.

Sin embargo, estas manifestaciones no parecían tener un leitmotiv claro, las movilizaciones no venían motivadas por una medida concreta, o por la aprobación de una determinada ley. Así, si al fin de la protesta un mozo insolente se hubiera atrevido a hacer una pregunta a alguna asistente relativa a sus reivindicaciones, las respuestas más comunes que podría escuchar el osado muchacho por parte de su interlocutora podrían ser del tipo “por nuestra libertad”, “contra la gestión del gobierno”, del mismo modo oiría eslóganes como “por la unidad de España, gobierno dimisión…”

Si nuestro mozo indagará más y lanzará otra cuestión como, ¿cuál es la medida que más le ha molestado? Me temo que algunas casas de barrios tipo Salamanca, lo tendrían claro; el Ingreso Mínimo Vital, la prohibición de los despidos durante la pandemia, u otra de carácter social. El chico podría pensar que poca o ninguna relación tienen este tipo medidas con los motivos de la protesta porque, ¿cómo puede dañar el Ingreso Mínimo Vital a la libertad de expresión?

“Sencillo”, diría su interlocutora, “por ejemplo si existe Ingreso Mínimo Vital, estaré obligada a pagar más a la interna de casa, al no poder contentarla con un sueldo de miseria, además si estas medidas vienen acompañadas por subidas de impuestos, a quienes tengamos más de un millón cuatrocientos mil euros, todo esto en su conjunto conllevará, que mi libertad de comprar un chalet más caro, o mi primer yate se vea limitada”.

El mozo ya tendría una idea aproximada de las razones de esta señora (y otro de la misma clase social) para secundar las protestas, deduciendo que las causas que les preocupan serían económicas y, por tanto, razones no concernientes a la libertad de expresión u otro derecho civil. Así, el chico podría afirmar que la señora no duerme bien por miedo a perder parte de sus privilegios y no porque le preocupe la salud o libertad de expresión de sus compatriotas.

¡Vivan las cadenas!

La expresión “Vivan las cadenas” fue acuñada por los absolutistas españoles en 1814 a la vuelta del destierro de Fernando VII. Con este lema defendían el absolutismo frente a la primera experiencia constitucional del 1812, la cual pretendía garantizar libertades civiles a los ciudadanos. Eslóganes similares como Muera la libertad, Viva el rey, o el ¡Viva la muerte, muera la inteligencia! han sido utilizados por la parte de la sociedad más reaccionaria para agitar las calles. La misma sociedad que salió alborozada el pasado 23 de abril.

Así que, si llevado nuevamente por su curiosidad nuestro mozo hubiera preguntado a otro manifestante, ¿por qué se manifiesta? O ¿Cuál es la medida que más te ha molestado? Seguramente éste, podría recurrir a aspectos no ya económicos, sino más bien ideológicos, tan recurrentes para muchos de quienes asistieron a este tipo de concentraciones y para los dirigentes del partido que los convocó. Diría, por ejemplo, “por qué no prohibió manifestaciones como el 8 de marzo”.

Entonces el mozo podría hacer memoria, recordar el número de personas contagiadas, y las tristemente fallecidas ese día, compararlos con los de la jornada del 23 de abril, pensar en todo cuanto desconocíamos del virus antes del estado alarma, y aquello que los expertos van conociendo ahora. Podría incluso acordarse de la cantidad de actos deportivos, culturales, políticos… que sucedieron las dos semanas anteriores al primer decreto de estado de alarma, y al dirigirse de nuevo a este manifestante, podría cuestionarle por qué solo habla de esta manifestación.

Este manifestante contestaría que simplemente “defendemos nuestros derechos, porque si el feminismo avanza, los privilegios que me garantiza el heteropatriarcado caerían, teniendo que dejar más espacios de poder con mujeres”. De este modo, imagino que los dirigentes del partido convocante y sus acólitos hubieran tenido una reacción similar si esa manifestación hubiera sido la del día del orgullo, porque también se sienten incómodos con las personas que expresan sus afectos fuera de la heteronormatividad. Igualmente, les enerva que haya quienes entendamos que la forma de Estado para reflejar conceptos como la igualdad es una República Federal.

Y así podríamos seguir poniendo ejemplos. De ahí la fijación por la manifestación del 8 marzo, porque este ahínco por señalar la concentración de ese día pienso hubiera sido el mismo si fuera de la del orgullo, o el Primero de Mayo.

Con todo, lo más lamentable no es que se manifiesten pidiendo más libertad, mientras se posicionan contra todo aquello que se supone deben de garantizarse en las sociedades democráticas, sino que es el ambiente de crispación que generan, materializado en imágenes como las de un tipo subido en un coche amenazando a unos chicos por mostrar la enseña LGTBI+ o, lo más grave, las agresiones que han sufrido personas como el músico Javier Cuesta en Granada. Pese a todo se podría decir que si ladran, será porque cabalgamos.

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COMENTARIOS

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    Ferlapo 4 meses

    Magnifico y pedagogico articulo del sr Jose Alonso Reyes..las Derechas y los ricos que los apoyan defienden solo sus intereses económicos…..lo demás es pura Bazofia…y Demagogia

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